Mi hijo no me hace caso: ¿Qué significan las pataletas de tu hijo?

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Últimamente te preguntas ¿por qué mi hijo no me hace caso?. Has notado que las palabras preferidas de tu angelito/a son: “No, no y no” ” No quiero eso Mamaaa” ” Yo quieeeeeroo” o, si tu dices “ven”, el/ella no lo deja todo y se va a su rollo, parece que estás merendando con el primo lejano del Dr Jekyll y Mr Hyde… Entonces, ¡felicidades!, tu hijo tiene una pataleta y según la Psicología del desarrollo, si  tu pequeño/a tiene entre 3 y 6 años va por buen camino o, como diría mi amiga Myriam Morlans “es lo que toca”. Es como si estar “así” fuera su trabajo.

niño enfadado

Con ánimo de arrojar luz sobre este punto que últimamente ocupa casi todo tu tiempo en las tertulias cafeteras, he preparado algunos apuntes sobre lo que se espera de un niño entre 3 y 6 años según la psicología evolutiva o del desarrollo.

¿Qué es eso de la Psicología del Desarrollo?  Te lo explico:

“Es el área de la psicología que estudia el proceso de desarrollo psicológico desde que un ser humano nace hasta su madurez.” El proceso de desarrollo de una persona es producto del constante intercambio con el medio que le rodea

¡Mi hijo no me hace caso! Consideraciones:

Cuando miras a los pequeños a través de la lupa de la psicología del desarrollo, debes tener muy presente que…

  • El desarrollo es un proceso que realiza el niño/ niña a su propio ritmo y de manera global, y a ti te corresponde la tarea de “respetarlo”
  • El desarrollo en los pequeños es “activo, tiene movimiento”, por eso verás que seguramente tu hijo/a hace lo que quiere con su cuerpo; salta, baila, coordina brazos y piernas… y que posiblemente, en el lenguaje expresivo notes un estancamiento. Esto ocurre porque, en la mayoría de los casos, las áreas del desarrollo (área psicomotora, área intelectual y área psicoafectiva) no se desarrollan al mismo nivel durante los primeros años de vida. Es como si no fueran a la par, hasta que todo se equilibra.
  • El desarrollo es continuado. Eso explica que creas que tu hijo de un día para el otro ha aprendido el nombre y orden de los planetas del sistema solar o que pueda saltar a la cuerda. En realidad, este aprendizaje/ cambio ha ocurrido con el paso de los días, horas,… Es sumativo, hasta que llega el día en que ejecuta la acción (hablar, saltar, explicar…)
  • El desarrollo se va dando sobre lo aprendido y la base son las experiencias previas que vaya teniendo junto a un correcto desarrollo físico.
mi hijo no me hace caso

Yo creo firmemente en las posibilidades de los niños y, sobre todo, en lo que son capaces de hacer y dar. Creo en el respeto de sus “maravillosas particularidades” que van consiguiendo a su ritmo. Aclarado este punto, vamos a por la pregunta

Mi hijo no me hace caso, ¿De dónde vienen las rabietas de mi hijo?

El egocentrismo es la clave, es la característica principal de la personalidad de los niños y niñas en esta etapa. Tu hijo toma consciencia de si mismo/a y de todo lo que le rodea (objetos, personas) con una actitud de enfrentamiento y oposición: “eso es mío”, “la mami es mía”, “el tobogán, la luna, la maestra”, ¿ves a que me refiero?, ¿te suena de algo?. El día que no puede tener aquello que considera “suyo”… sucede la rabieta.

Todo lo que ocurre es según lo ven sus ojos y lo que le ocurre a él/ella. Quizás has escuchado decir: “mira mamá la luna me sigue” o “la luna es mía” o  “noooo mamá si esta pelota es mía”… cuando tú perfectamente sabes que no lo es.

¿Tu hijo esta mintiendo entonces? no, todo lo contrario, está siendo sincero y te lo cuenta, simplemente, como el/ella lo vive.

Aún tiene que “madurar más y, aunque va en buen camino, es inmaduro. Si le dices que no, es incapaz de esperar a llegar a casa, o esperar a que le toque su turno para beber agua en el parque; el/ella quiere agua y la quiere ya porque tiene sed. Esta inmadurez le impide retardar la satisfacción y la recompensa. Si no lo tiene ya, hace su trabajo: enfadarse.

Es opositor/ opositora por sistema. Esto, aunque parezca difícil de creer, lo hace para diferenciarse de los demás. Por eso le llaman la edad del “no”.

Son socialmente más activos a partir de los  3 años, sin embargo, estas relaciones son ambivalentes. Te has fijado cómo está jugando tan tranquila con su amiga y, de la nada, comienzan a pelearse como si no hubiera un mañana. Eso es porque necesita el contacto y reafirmarse: “Aquí estoy yo”

Como he comentado antes, los cambios en esta etapa de la vida son muy grandes y puede producirse un desarrollo desigual. Lo importante es que tengas en cuenta que si tu hijo/hija se enfada muchas veces, es producto del desarrollo. Ayudarle a entender “su enfado” es fundamental. Enséñale a poner palabras a lo que está sintiendo, por ejemplo puedes decirle: “mira, ahora te has enfadado porque no te han dado la pelota”  o “estás llorando porque la mamá te dijo que no hay más chocolate”.

mi hijo no me hace caso

Antes de acabar, dos cosas:

He pasado momentos increíbles, yo diría casi mágicos, impartiendo la sesión de «psicología del desarrollo» y sigo aprendiendo a partir de las experiencias que comparto con mis alumnos y alumnas.

Segunda, te dejo un  vídeo que hace unos días me tocó el corazón…  Mi gran reconocimiento a esas familias que se despiertan cada día a “luchar y soñar”

Hecho con   Diona

2 comentarios

  1. Diona cómo me gusta tu enfoque de “no eres tú madre” “son ellos así porque están creciendo y desarrollándose”, tu mano izquierda es grande. En cuanto al curso, qué bien que hayas estado a gusto y disfrutado de él con la gente. Es lo mejor para el crecimiento personal. Y en relación al vídeo del final qué lagrimones he soltado … qué duro es estar en su lugar, pero la lucha no es una opción, es La opción.

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