Cómo detectar el Bullying o Acoso escolar y qué hacer para combatirlo

Cómo detectar el Bullying o Acoso escolar y qué hacer para combatirlo

Antes de salir al escenario, me miró, la miré. Ella era muy diferente a mí, o eso pensaba yo con 8 años. Bailábamos en un grupo de música tradicional. Yo escuchaba… “haber si te equivocas”, “esa flor que llevas en la cabeza no te queda bien”, “no me gustas”…

¿Por qué comienzo con esta historia? Porque todas y todos tenemos una. Hace muchos años que imparto, he intervenido en grupos y formado sobre el Bullying. Sin embargo, hoy te hablaré cómo se ha de hablar. Escribiré llamando a las situaciones por el nombre que corresponde.

La palabra “Bullying” que tanto escuchamos, suena como Light, ¿no te parece? Yo la tengo muy integrada y reconocida. Pero y si te dijera “acoso”, “acoso escolar”

¿Sabes cuántas horas pasan los y las niñas juntos en un aula de clase? Hazte consciente de este dato, quizás así ya no haga falta que te explique lo que debe sentir un ser humano cuando dobla la esquina de la escuela a lo lejos y sabe lo que le espera. ¿Te has sentido alguna vez así en tú vida?

Pero antes de seguir con la rotundidad de las cosas serias, voy aclarar, para que te pongas una “enorme nota mental, (he dicho ENORME)” en tu cerebro.

“No hay niños, ni niñas malas” ¡no los hay!

Carme Timoneda

Hay niños que envían señales de humo, que hacen cosas, porque a ellos y ellas “les ocurren cosas”

bullying y acoso escolar. Qué hacer y cómo detectarlo

Así que con todo esto, ¿Qué es “Bullying” o “acoso”?

El «BULLYING» hace referencia a un grupo de personas que se dedican al acoso, la persecución y la agresión de otras personas, o bien, a una persona que fustiga o molesta a otra.

– Indicadores de Bullying o Acoso –

  • Ataques o intimidaciones físicas, verbales o psicológicas, destinadas a ocasionar miedo, dolor o daño a la víctima.
  • Repetidos incidentes entre los mismos niños o jóvenes durante un largo y sostenido período de tiempo.
  • Abuso de poder, del más fuerte al más débil.
  • Ausencia de provocación por parte de la víctima.

– Tipo de Abusos –

  • FÍSICOS: Patadas, empujones…
  • ECONÓMICOS: Exigir dinero o cosas, robar…
  • PSICOLÓGICOS: burlas, Poner apodos (despectivos), amenazas, gestos obscenos.
  • RELACIONALES: dar de lado, aislar, extender rumores maliciosos.
Bullying o acoso escolar. Qué hacer

Y para seguir, te comparto algunos aspectos a observar desde la objetividad, por eso, utilizaré la palabra perfiles, y cómo en toda buena construcción, las y los arquitectos, perfilan, alisan, rellenan e incluso “lijan las aristas” que pueden hacer daño. De allí la importancia, si eres madre, padre, educadora/or saber reconocer para «lijar las aristas’‘.

Bullying y acoso escolar

Y contundentemente, y con criterio profesional digo que los efectos del “BULLYING” o acoso en la víctima, pueden ser complejos, de “sobrellevar”. Los niños y las niñas, los y las jóvenes se sienten:

  • Violentados
  • Desprotegidos
  • Humillados
  • Inseguros
  • Aislados
  • Indefensos

Así que te dejo ciertas ideas que espero que te sirvan de GPS, ¡Recuerda que eres tú quien lo programa!

1. El primer paso es ayudar a identificar a los niños/as cuáles son las conductas y acciones que han de aprender a parar.

Que sepan que, si esto que ocurre no les hace sentir bien, es que no está bien. Si te preguntas cómo operacionalizar esto, lo mejor es hablarles claro. Si son más pequeños, usa la técnica del Role-playing y escenifica la escena cambiando los roles entre vosotros y preguntando ¿cómo lo hace?, ¿qué se le ocurre que podría hacer?

En pocas palabras, en lugar de «tapar» esta situación, ponla sobre la mesa. ¡Es una oportunidad!

2. Callar la Voz interior: tengo una amiga que dice que tiene una «pepa» que le repite; «no sabes esto», «no puedes con aquello». Es su voz interior y todos la tenemos.

¡Te animo a que tú también le pongas nombre! Es una efectiva manera de ser consciente del diálogo interno que tienes a diario.
Esta voz interna eleva mucho la voz en los niños y niñas. Tanto, que no deja que se escuchen a ellos mismos lo que realmente necesitan.

Aprender a identificar esa voz sería el paso 1 y enseñar a los niños la atención plena el segundo paso. La hipnosis y autohipnosis es un recurso duradero que ayuda mucho en este paso 2. Y, ¿Qué pasa cuando algo se practica? Pues que lo conviertes en un hábito y te aseguro que este es un hábito muy saludable.

3. Crear espacios de diálogo de conversación tanto en el ámbito familiar, como en el ámbito escolar. Generar ese espacio como si fuera un recurso más.

4. Pensando en los educadores y las educadoras, es importante tener clara la idea del posicionamiento ante el acoso escolar y desde la valentía y el respeto, intervenir.

Es tan claro y contundente cómo decir «Te veo y me doy cuenta de lo que haces», “me explicas, lo conversamos, buscamos soluciones e intervenimos”.

¡Repito!, aunque suene muy contundente, hay que ponerse metafórica y literalmente en el medio e intervenir. Si hace falta dar 5, 10, 15, o 50 pasos y ponerse en el medio del patio, se hace. Y se hace porque esta mirada (la del educador/educadora), en ese momento, puede marcar la diferencia.

Bullying o acoso escolar

5. Las palabras y miradas con intención. Si has detectado que esto está ocurriendo y eres una persona referente que interacciona con la criatura/jóvenes, usa la simbología de la personalidad del niño/niña en su propio beneficio (¡TRUCO!). ¡Busca su mirada! Al mirarlo a los ojos, imprimes y te conectas con la intención “yo estoy contigo”, “estoy aquí, a tu lado”.

6. Las palabras impronta o Tattoos. Son palabras clave que se marcan como un “tatoo” invisible. Utilízalas para ligarlas con la intención. Te aseguro que son capaces de llegar a cada una de las células del cuerpo de tu hijo, hija.

Da igual que estéis en el vagón del tren, da igual que estéis en el vagón del metro, … Si tú, como mamá o como papá, puedes callar el ruido mental, porque solo tienes este trayecto de casa al colegio y es el momento contingente, ¡hazlo!.

Si te preguntas cómo lo puedes hacer para hablar de lo ocurrido e intervenir… Conscientemente puedes crear esa atmósfera apagando tú ruido mental y quizás dejar el móvil en “modo avión” en el bolso y ofrecerle palabras «tattoos, siempre poniendo en su mente lo que quieres que haga: “yo he visto en otros momentos de tu vida en que tú te has comportado con valentía”.

Tú sabes (y yo también sé) que hay palabras que, tal y cómo se digan y quién las diga, quedan tatuadas en nosotros y esto sí que es muy importante. Así que comienza por ti. Comienza a desafiar la manera en que te diriges a tu hija, a tu hijo. Palabras como; valentía, paz, coraje, capaz, intentar, interesante, oportunidad,… pueden darte una pista.

Te dejo mi preferida: «aunque hoy creas, o pienses, que no puedes parar esta situación, tú eres más que lo que piensas. Tú eres mucho, mucho más que tus pensamientos. Tú eres un todo»

7. Actuar y actuar. Es poner los recursos. Muchas veces creemos que tenemos que involucrar a la otra parte implicada para » mediar». Mediar es una cosa y lo otro es lo que tú puedes hacer en tu casa, para que tu hija tu hijo aprenda a poner el límite de lo que está ocurriendo.

Aquí te propongo la herramienta. Pregúntale: «la próxima vez que a ti te ocurra esto, ¿qué vas a hacer?, ¿qué te vas a decir?, ¿cómo vas a actuar?… De alguna manera, esto crea una ruta mental. Es como un puente al futuro. Como pasar por esa experiencia sin pasar y es una forma de “proveer de un recurso”. Es como probar o plantearse la experiencia sin haber pasado por ella.

Con esta herramienta, potenciamos que este puente al futuro active un estado de: » ¡venga!, voy a hacer algo porque yo ya esto lo he vivido»

8. Conversar en lugar de convencer. Cuando conversas, generas la confianza, quitando ese ruido mental.

Imagínate; si a Messi le ponen una pelota en los pies, ¿qué haría?… ¡Chutar!!!! No se queda esperando a que vuelva a pasar.

Ahora te propongo que el entrenamiento lo hagas tú primero. Cómo madre, como papá, cuando tú generas ese espacio de conversar en lugar de convencer, es decir, cuando la pelota llega a tus pies, tendrás la posibilidad de chutarla y de marcar un gol, si quieres.

Yo siento que es importante tomar este tema con la responsabilidad que amerita y con la predisposición de construir los puentes que ya que son necesarios, útiles, y permiten acercar.

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