El bote de la calma

El bote de la calma

No diré que este año ha sido especial, la verdad es que no se ha caracterizado por la calma. Aunque, si me tengo que quedar con una palabra, por ejemplo es ésta: «Poda» o, mejor dicho, «La Poda».

Tengo la sensación que en varios momentos de este año ha habido una poda en mi vida, que ha ido influyendo en mi dinámica, por ejemplo, gente que ha llegado a mi vida y la ha transformado. Otras se han marchado para hacer su camino. Es como si este año hubiese habido una «poda de personas». En conclusión, que esto me ha ido fenomenal.

Y es que a veces nos empeñamos en «pre-ocuparnos», luchar para aferrarnos a una situación o persona y con eso solo puede que acabes cansada y agotada, es como si intentaras arar en el mar. ¿te ha pasado?

O quizás te ha sorprendido el hecho de que cuando «sueltas», la tranquilidad vuelve a ti. Es como si al cambiar tu punto de atención sobre aquello, la situación se relaja, tú te relajas y la perspectiva de ésta cambia.

¿has tenido alguna poda este año? Y no me digas que de la  billetera,  pero sí, al igual como a los árboles, las podas en la vida parece que resultan necesarias.

Por otro lado, este año ha sido de turbulencias, por lo menos en mi vida, y no es que quiera una vida plana, definitivamente no creo en eso. Aunque soy positiva, no soy de las que cree en la felicidad absoluta, incluso he tenido épocas difíciles en donde he sido altamente productiva ¿te ha pasado a ti? Lo que sí que me pido para este nuevo año es calma; calma interna y mental que me llevará directamente a la calma física.

Y digo calma física porque no se te olvide que eres mente-cuerpo, si tu cabeza está tranquila, ordenada, ten por seguro que tu cuerpo lo notará.

Y me pregunto yo, ¿y si te pides una ración extra de calma para este año?

Quiero que recuerdes la importancia que tiene ser consciente de esos pensamientos que van a mil por hora.Ojalá hubiese algo mágico para acabarlos, no solo la práctica continuada.

La consciencia hace que, cuando menos te lo esperes, ante la turbulencia, puedas encontrar un punto de sostén… por eso y porque es muy importante explicar a los niños cómo funcionamos, veo interesante explicarte lo que ideó María Montessori: «el bote de la calma». Aunque a mi me lo contó tomando un café una amiga ¡Me pareció maravilloso!

Te explico de qué va esto del Bote de la Calma por si lo quieres poner en práctica en casa y porque es un estupendo recurso para comenzar y aplicar ya.


¡Verás que es bien sencillo!

El primer paso es saber que es necesario calmar la mente para calmar el cuerpo y estar tranquilo/a

El bote de la calma

Segundo paso: Te sugiero que introduzcas la actividad (siempre tomando en cuenta la edad de niño), con una pregunta, por ejemplo: ¿sabes qué es la calma?, ¿qué haces para calmarte?, ¿qué pasa en tu cuerpo cuando te pasa algo que no te gusta?. Siempre es útil, respetuoso y bonito preguntar al niño/a primero.

Luego puedes explicar que cuándo nos pasa algo que no nos gusta en nuestro cerebro, es como si estuviera «revuelto», con todo allí dando vueltas.

Y que si nos tomamos el tiempo para respirar y sentir como el aire entra y sale, todo se va colocando en su lugar y lo vemos todo más claro, más tranquilo. Así como le pasa al bote de la calma, que todo se vuelve a colocar en su lugar…

Tercer Paso: proponer crear y practicar el «bote de la calma»  para ello necesitas:

  • 1 bote de cristal (puede ser reciclado de la cocina)
  • Purpurina de colores
  • Arroz o lentejas
  • Glicerina para mezclar con el agua.
El bote de la Calma
El bote de la Calma

Con este ejercicio conseguirás:

  • Que a través de la práctica del «Bote de la Calma», el niño aprenda poco a poco y a su manera, a que puede calmarse, pasando de un estado a otro. Por ejemplo, si está muy enfadado, puede pasar a estar un poco más alegre. Si está muy activo, puede pasar a estar un poco más tranquilo.
  • Te ayudará a practicar la «Atención Plena». Serán unos segundos para observar y observar.
  • Y cada vez que lo necesites, allí donde estés, puedes traer a tu mente y recordar “tu bote de la calma”. Esto te ayudará y también ayudará a los/las niñas/os a conectar con la tranquilidad

Antes de despedirme, espero seguir estando a tu lado, aunque sea metafóricamente…

En este post usé una mis palabras favoritas y que te regalo para este año que comienza.

Te quiero.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Xènia Roca

    ¡Mágico! Lo haré con Pol seguro que además de pasar un buen rato le sacamos provecho para cambiar el foco cuando se cierra ja ja

    Un beso

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