La Motivación en grandes y pequeños: cómo encontrar esa Pasión que nos mueve

La Motivación en grandes y pequeños: cómo encontrar esa Pasión que nos mueve

Muchas veces me he preguntado qué es lo que me mueve a hacer cosas, cuál es mi motivación: ¿Puede ser el reconocimiento?, ¿el dinero?…
Cuando un proyecto me gusta, y no hablo sólo de un proyecto laboral, sino de algo que puede ser tan “trivial” como organizar una merienda en casa, un viaje o incluso quedar el viernes después de un día intenso para ver una película… siento como una energía, una motivación que me nace desde lo más hondo, como una llama que me mueve y me anima.

motivación para grandes y pequeños

En ocasiones esa llama es pequeña, del tamaño de una cerilla, y en otras ha sido del tamaño de una hoguera. Y a ti, ¿qué es lo que te impulsa a seguir?, ¿cómo consigues la motivación? ¿qué te mueve en relación con la crianza de tu hijo/a?

Según el psicólogo David McClelland, la motivación al logro es “la predisposición por sobresalir en algo, superar los retos y alcanzar las metas”.
Los expertos, en ocasiones, se empeñan en “academizarlo” todo, en poner nombres complejos a los procesos de la vida, así que, para hacerlo más nuestro vamos a llamarle PASIÓN.

Me llevó tiempo aceptar que era “una apasionada”. Es decir que, cuando aquello que me proponía (vamos a ser “académicos” y llamarle objetivo) se instalaba en mi cabeza, pasaba a ser un pensamiento “apasionado”.

¿Sabes detectar cuál es tu motivación, tu pasión?

Creo que, si te propongo un ejercicio, lo entenderás mejor. Te animo a que nombres por lo menos 5 pensamientos-pasión que tengas. Verás que es muy fácil reconocerlos. Para ello te doy algunas pistas:
Es un pensamiento-pasión si cuando piensas en ello…
• Te quema el pecho de alegría…
• Es como si oyeras las carcajadas de tu hijo/a desde la habitación de al lado…
• Sientes que si es posible para los demás es posible también para ti…
… Y automáticamente, sonríes.

¿Ya tienes claros tus 5 pensamientos-pasión? Pues ahora te explicaré lo más interesante. Sigue leyendo.

motivación para grandes y pequeños
  1. Cuando tienes un pensamiento-pasión todo tu cuerpo se activa, es como si bajara de la cabeza y te inundara. Es como si un calor te empujara a moverte. ¿Te ha pasado? Es decir, (1) pasas de tener un pensamiento que te motiva, (2) a estar motivada, (3) a ser una apasionada.
  2. Una cosa en la que me gusta creer y que es una evidencia, es que no puede haber pasión sin objetivos. Sí, he dicho objetivos (muy académico ¿verdad?). En Programación Neurolingüística (P.N.L) aprendí algo muy romántico y útil: Los objetivos son sueños con fecha.
    Cuando le pones fecha de realización a tus sueños, tienes más probabilidades de conseguirlos.
    A veces me pregunto… ¿hay sueños pequeños, grandes, fáciles o difíciles?, ¿se pregunta una semilla si crecerá cuando cae en la tierra? y ¿cuántas de estas preguntas puedes transpolar a tu Rol de madre?, ¿de Padre?
  3. Otro indicador de que realmente tienes un pensamiento-pasión es el que te explico en este ejemplo. Cuando estoy impartiendo una sesión/taller, al finalizar me doy cuenta de lo cansada que puedo llegar a estar y, aunque parezca raro, para mí es un indicador que me dice desde qué parte de mí estuve hablando o interactuando. ¿Sólo desde la cabeza? ¿Con todo mi cuerpo?
    Te aseguro que es un indicador infalible. Pregúntatelo! Si has estado con todo tu ser apasionado en aquello que te propusiste…
    • …tu cuerpo debería estar muy activo y a la vez relajado.
    • …tendrías ganas de seguir.
    • …tendrías que tener evidencias sensoriales (ver, oír, sentir) de que estás más cerca de tu “sueño”.
    ¿Sientes ese indicador cuando estás motivada por un pensamiento-pasión?
  4. Lo más probable es que seas un ser social, así que es interesante que estés atenta también a lo que otros te reflejan, simplemente quedarte “observando” lo que dicen de tu comportamiento, como si fuera un espejo.

Motivarte y motivar a tus hijos/as

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Ahora, por un momento, te invito a que pongas toda esta información en tu Rol de “madre-padre-educador”.
Uno de los secretos para motivar a tus hijos sobre un objetivo beneficioso para ellos es preguntarte: ¿cuánto me interesa eso a mi?, ¿Cuál es mi actitud hacia eso?, ¿cómo aprende un niño a cuidar la calle donde está su casa? o ¿cómo se entusiasma para hacer una actividad, como ir al cole por ejemplo?

Si tu hijo/a vive contigo, bajo tú mismo techo, modelará lo que tú hagas, tal y como explicaba Albert Bandura. “(La teoría del aprendizaje social) plantea que buena parte del aprendizaje humano se da en el medio social. Al observar a los otros, la gente adquiere conocimientos, reglas, habilidades, estrategias, creencias y actitudes. Aprende acerca de la utilidad y conveniencia de diversos comportamientos fijándose en modelos y en las consecuencias de su proceder, y actúa de acuerdo con lo que cree que debe esperar como resultado de sus actos”.

Resumiendo mucho puede quedar algo como… “el niño aprende cuando ve…”

Se me ocurre imaginar que, a los ojos de Bandura, sería «infantil» desear que un joven esté motivado con lo que sea (lectura, escuela, algún deporte…) si dentro de su dinámica o de la dinámica de las personas con las que vive, nunca les ha visto con un libro o hacer deporte o ir motivados a la escuela/trabajo…, Sí, es así de simple.

  • Una primera idea que me gustaría dejarte es que, no hay una edad para comenzar a motivar, ya que tú eres madre/ padre desde que te ponen a aquella criatura en brazos. Es decir, comenzar a inculcarle esos valores, “esos amores” que luego formaran parte de la pasión que le moverá a hacer cosas, comienza el día que nace
  • La segunda idea que quiero mostrarte es que, será tu propia motivación (cuánto te creas la historia), la que hará la diferencia. Y sí, es muy cansado mantener esta energía a veces cuando las circunstancias (ser padres primerizos, o las benditas hormonas) están en tú contra.
    Para mi este vídeo lo refleja bastante bien… y con humor, como a mí me gusta, que ya me conoces.
  • Así que solapado aquí te dejo mi tercera idea; cuida de tu mente, de tu higiene mental, haz algo para ti, leer por ejemplo… 😉

Cuando comenzaron a reflejarme que era una apasionada entendí muchas cosas de mí, ya que la “pasión” tiene la cualidad de crear y también de destruir. Comencé a utilizar recursos y soluciones cuando la hoguera crecía demasiado.
Como buena Hipnóloga Ericksoniana te dejo una historia, toma la parte que te guste y te motive.

“Una gran hoguera se construyó un día en el centro de un poblado para iluminar y dar calor a los habitantes, tanto si venían solos como acompañados, tanto si eran felices o desdichados… Para la hoguera todos eran iguales. Las llamas enviaban mensajes al aire al crepitar, eran como pequeños ruidos que susurraban “¡Ama con pasión!” “¡Vive con pasión!” “¡Ámate con pasión!” Era tan bueno sentarse y sentir el calor… Cada mañana y como ritual, las cenizas de la hoguera servían para abonar la tierra que alimentaba el árbol de los deseos, estaba en la entrada del poblado, dando la bienvenida a propios y extranjeros, si te acercabas había un espejo con un cartel que decía: “Eres parte de algo mayor”.

Para mí la pasión es la energía que nutre la motivación, un proceso transformador que ofrece y pone en marcha la energía (hacer cosas) para conseguir y seguir abonando los sueños en familia.

Continuará…

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